Según Wikipedia, los chilaquiles son “un platillo de México elaborado a base de totopos (trozos de tortilla de maíz fritos o tostados) bañados en salsa de chile verde o roja, y puede contener otros ingredientes como: pollo deshebrado, carne de res deshebrada, arrachera, carne enchilada, cecina, chorizo, huevos al gusto entre otros“.

Pero en Volver Co. los chilaquiles son algo más, son una religión. En pleno corazón de la colonia Roma, Volver es una propuesta ideal para desayunar con calma. Un local abierto y de diseño sencillo, sin más pretensiones que la de lograr que… vuelvas.

Huevos ahogados en salsa verde

Igual que cuando uno visita París tiene que visitar la Torre Eiffel, cuando uno visita Volver tiene que probar sus chilaquiles. La razón es sencilla, esta gente está enferma, obsesionada con los chilaquiles y los han llevado a otro nivel. En otra visita ya probarás los waffles de pechuga de pollo con miel o los huevos ahogados o su croque madame, pero en la primera visita hay que probar los chilaquiles. Si uno es atrevido y de buen diente puede lanzarse por los de aniversario, con crema de chipotle y queso Oaxaca, pero optar por los clásicos de salsa verde con pollo es un acierto asegurado.

El servicio: Es su asignatura pendiente, más por irregular que por malo, pero en un local que suele estar lleno constantemente es algo comprensible.

El precio: La variedad y flexibilidad de la carta permite adaptar el producto a nuestro presupuesto.

Valoraciones

Sabor 80%
Variedad 80%
Precio 80%
Servicio 70%
Poder chilaquil 90%